Cómo leer la pátina original de un tablón de derribo
Antes de cepillar conviene separar la pátina noble, esa capa oscura y satinada que deja el uso, de los restos de barnices plásticos, ceras sintéticas o betunes de reformas posteriores. La veta cerrada del roble viejo responde bien a un jabón neutro con cepillo de raíz suave, mientras que las manchas de humedad o los depósitos minerales piden una intervención más medida. La guía repasa cómo evaluar el tablón pieza a pieza, qué zonas merecen quedarse intactas y cuándo un cepillado ligero es la única salida sin perder el tono.
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