Cuaderno de obra
Madera recuperada, tarima maciza nueva o microcemento en una reforma
Criterios para decidir sin dejarse llevar por la moda
Cada solución tiene un coste, un mantenimiento y un carácter distintos. Compararlas con honestidad ayuda a elegir la que encaja con el proyecto y no con el catálogo.
La madera recuperada llega con una pátina que no se puede imitar y con una historia material que muchas reformas buscan. A cambio, hay que aceptar variaciones de tono entre tablones, medidas irregulares y un trabajo de selección previo que no se improvisa en la obra.
La tarima maciza nueva ofrece uniformidad y medidas estables. Es más previsible a la hora de replantear y de encajar con puertas y rodapiés, pero pierde ese carácter y consume madera reciente. El microcemento resuelve continuidad y limpieza con un lenguaje más neutro y contemporáneo, aunque su respuesta ante la humedad y los golpes no es la misma que la de un entarimado.
Puestas las tres sobre la mesa, la decisión se juega en cuatro frentes: durabilidad, mantenimiento, confort acústico y coherencia con la arquitectura original. No hay una ganadora universal; hay una elección adecuada para cada estancia.